El pasado 25 de diciembre, la sesión más groovy de Chamartín celebró una edición navideña especial con el astro neerlandés del house, que ofreció un set de tres horas en formato 360º ante una sala rebosante de energía
Space of Sound es una de esas sesiones que forman parte de la historia del clubbing madrileño. Activa desde mediados de los 90 y siempre vinculada a una idea clara de sonido, puesta en escena y comunidad, la marca se consolidó durante años como un referente del house en la capital. Tras un largo parón, regresó en 2022, retomando su actividad con una programación regular y adaptando su propuesta a los nuevos tiempos.
Uno de esos pasos adelante llegó en 2024 con la adopción del formato 360º, situando la cabina en el centro de la pista para reforzar la conexión entre DJs y público. Un concepto que también trasladaron a su actual casa, a LAB theClub, y que este pasado 25 de diciembre fue el detalle perfecto para lograr el increíble ambiente que allí vivimos.
La velada, como ya acostumbra Space of Sound, no tendría un horario habitual. Esta comenzó temprano, abriendo sus puertas a las 20:00. No obstante, comenzaría a llenarse a partir de las 23:00. Fue en ese horario cuando pudimos disfrutar del set de AAfrAA, que puso poco a poco a la gente a moverse al ritmo de un house muy elegante y divertido. Tras él, llegaría Nic Vesperi, que firmó un warm-up al alcance de pocos. El DJ colombiano nos hizo olvidarnos por un momento de que se avecinaban tres horas con Franky Rizardo, porque su set no aburrió en ningún momento. Fue el calentamiento perfecto para lo que venía (que no era poco).
Franky Rizardo volvía a Space of Sound cerrando el círculo de una forma bastante simbólica. Si a comienzos de 2025 inauguró el año en LAB theClub durante la fiesta de Año Nuevo de la marca, el día de Navidad regresaba al mismo espacio para poner el broche final al año, esta vez como protagonista absoluto de una edición especial.
La cabina en formato 360º fue, sin duda, uno de los grandes aciertos de la noche. Situado en el centro de la pista y rodeado por el público, Rizardo pinchó arropado por una energía constante que se sentía desde cualquier punto de la sala. Un contexto ideal para un artista que atraviesa uno de los mejores momentos de su carrera y que volvió a demostrar por qué es uno de los nombres más sólidos del house actual.
Durante las tres horas de set, el neerlandés hizo gala de una técnica impecable, usando los efectos a la perfección, y demostrando también una lectura de pista muy fina. Arrancó con una primera hora marcada por ritmos más tribales y percusivos, para ir evolucionando hacia terrenos más melódicos e incluso con guiños disco, siempre sin perder el groove ni la tensión en la pista. En el tramo final, llegaron los sonidos más reconocibles de su universo deep tech, conectando de lleno con un público que no aflojó en ningún momento.
No faltaron varios de los momentos más celebrados de la noche, como la aparición de ‘Baile de Fantome’ o de su remix del hit del verano, ‘Edge of Desire’, que encendieron la pista y llevaron al público a uno de los puntos álgidos de la sesión.
Con la pista todavía entregada y tras tres horas muy sólidas del holandés, el testigo pasó a manos de Twiga y SEG, que se encargaron del cierre en formato B2B, poniendo el broche final a una velada que dejó muy buen sabor de boca.
En conjunto, fue una noche con una atmósfera especialmente cuidada, reforzada por el formato 360º, un sonido potente y bien definido, una producción a la altura y un público totalmente entregado. Franky Rizardo brilló con un set inspirado y cómodo, mientras que los residentes volvieron a demostrar que Space of Sound sigue sabiendo cómo construir una noche de club de principio a fin. Enhorabuena a todo el equipo de Space of Sound por traer noches de tanto nivel a la capital. Por muchas más.






Comentarios